Secretos del éxito profesional: la imagen que proyectas

Se nos ha enseñado que nuestra vida personal y el entorno laboral no podía ser mezclado de ninguna forma, de modo que nuestros asuntos quedaban a la puerta de la oficina. Pero esto se acabó con la nueva época 2.0 en la que todos tienen su identidad registrada en Internet. ¿Tuviste alguna discusión por Twitter hace 3 años? ¿Publicaste un ensayo universitario (no muy bueno) en un repositorio digital? ¿Subiste a tu perfil de Facebook alguna foto con marcos de corazones y con un cursi mensaje?



No tengas duda. El buscador de Google lo mostrará por ti. Cualquier empleador arraigado a las nuevas tecnologías, lo primero que hará es colocar tu nombre y apellido en la barra buscadora; todo registro que tenga tu identidad en internet aparecerá inmediatamente.

No dejes que te atrapen. ¡Adelántate!

Búscate a ti mismo y edita las publicaciones que no convengan a tu perfil profesional, de modo que al momento de aplicar, no encuentren nada que dañe tu imagen. Además, puedes usar estas funciones del buscador como ventaja. Dependiendo de tu área laboral, haz presencia en diversas webs, para que en lugar de ocultarte en el mundo virtual, lo que vean tus empleadores les llame la atención.

La imagen que proyectas también depende de lo que otros hablen de ti.

O eres de los que les importa mucho la opinión de las personas o de los que no están al pendiente de esas nimiedades. Pero ¿a que no sabías que las opiniones de los demás podían traer tanto beneficios como consecuencias?

Así es. Imagínate que tu potencial jefe, de la empresa en la que sueñas trabajar, conozca a alguien con quien tuviste un altercado hace mucho tiempo. ¿Qué crees que sucedería?

La imagen que tienen los demás de ti es una gran influencia en el mundo laboral. Sigue estos consejos para protegerla:

  • No se puede borrar el pasado, pero si se puede pedir disculpas, así no hayas tenido culpa de los problemas.
  • Practica el autodominio en todo momento. No solo la entrevista te dará el trabajo, sino también la mansedumbre y apacibilidad de tu actuar.
  • No seas tan serio. Esfuérzate siempre por sonreír al andar en la calle, ser amable y formal. Procura siempre tener (o al menos aparentar) una buena actitud.
  • Se atento con tus cercanos y acostúmbrate a hacer favores. Tus acciones hablarán más que tus palabras.

Ya ves lo importante y beneficioso que es proyectar una buena imagen, tanto en el mundo físico como en el virtual. Dedícale un poco de tiempo y verás los resultados.

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